Zoey Kush comenzó su trayectoria en el entretenimiento para adultos a finales de la década de 2010, aunque su interés por la expresión corporal y la sexualidad venía de años atrás. Según los datos disponibles en su perfil oficial, antes de ingresar a la industria trabajó como bailarina y modelo de cámara, lo que le permitió desarrollar una conexión directa con su audiencia. Su primera escena profesional fue grabada en Miami, ciudad donde residía en ese momento, y desde el inicio destacó por su actitud natural y su capacidad para transmitir emociones genuinas frente a la cámara.
En los meses siguientes, Zoey Kush firmó contratos con varias productoras independientes, pero fue su presencia en plataformas digitales lo que la catapultó. Ella misma ha mencionado en entrevistas que nunca planeó dedicarse a la actuación adulta de manera permanente, sino que fue una oportunidad que surgió mientras exploraba su propia libertad sexual. Su estilo se caracteriza por una mezcla de ternura y rebeldía, algo que los seguidores de su contenido valoran especialmente. En su perfil oficial se destaca que prefiere escenas donde la química con sus compañeros sea auténtica, y rechaza guiones rígidos que limiten la improvisación.
Durante su carrera, Zoey Kush ha trabajado con directores reconocidos dentro del circuito independiente, pero también ha participado en producciones de estudio más comerciales. Una de las anécdotas que más repite en sus redes es cómo aprendió a manejar la presión del set durante sus primeros rodajes, llegando incluso a sugerir cambios de iluminación y ángulos que mejoraran la narrativa visual. Según información de su sitio oficial, su colaboración más significativa fue con un colectivo de artistas que promueve la ética en la industria, lo que la llevó a ser más selectiva con los proyectos que acepta. Además, ha compartido que el apoyo de su familia, aunque al principio fue tibio, terminó convirtiéndose en un pilar fundamental para su estabilidad emocional.
Fuera de las cámaras, Zoey Kush es una ávida lectora de literatura contemporánea y practica yoga de manera regular, actividades que dice la ayudan a mantener el equilibrio mental frente a los prejuicios sociales. En sus propias palabras, el mayor desafío ha sido navegar el estigma asociado a su profesión, especialmente en encuentros cotidianos como visitas al médico o trámites bancarios. No obstante, asegura que cada experiencia la ha fortalecido y le ha permitido construir una red de amistades sinceras dentro del medio. A futuro, planea expandir su presencia hacia la producción y dirección de contenido propio, aprovechando el conocimiento técnico que ha adquirido a lo largo de los años. Su perfil oficial indica que también le interesa incursionar en proyectos relacionados con la educación sexual, aunque aún no hay nada concreto anunciado.